Los 10 Km por África de Nélida Fernández

Los 10 Km por África de Nélida Fernández

Como me gusta decir… yo nací y crecí un poquito, y lo que puede diferenciarme de otros es que no voy a tener patas de gallo (al menos en un ojo) o arrugas en la frente… Me explico.

Hace ahora 11 años un caballo decidió poner su extremidad posterior en mi cabeza y destrozar un poco todo. Sin embargo y a pesar de que las quinielas no estaban a mi favor, los médicos argentinos me salvaron la vida y creo que dos cirugías después, volví a España.

Se suponía que con un par de retoques para colocar mi ojo, todo quedaba listo; sin embargo un rechazo generalizado de parte del material de reconstrucción hizo que durante años, cada 8 meses, otras veces cada 4, entrase en quirófano, para quitar, cortar, remodelar y pegar.

 

Descubriendo a los Vitalrunners

Hace unos años, se suponía que todo estaba “arreglado”: 19 cirugías habían solucionado todo. Y el año pasado, en septiembre conocí el Club Bejarawi VitalRunners (gracias a mi compi de trabajo y amiga Vero), que llevaba una tal Sonia Bejarano, que como yo la había visto en la tele, pensé que era otra… esa no podía ser.

La verdad, he de reconocer que aunque siempre he hecho deporte, soy de campo como las amapolas y sólo había ido al gimnasio un par de meses en mi vida. Para mí el deporte hasta que conocí a “los VitalRunners” había sido subir a la montaña, escalar, montar en bici, correr por correr, saltar… vamos, resumiendo: hacer “el cabra” en general; algo que me ha hecho siempre muy feliz y me ha permitido mantenerme viva.

Desde ese septiembre comencé a entrenar, cuando el curro lo permitía, con todos los miembros del equipo que asisten llueva o nieve a los entrenamientos. La verdad todo me parecía increíble: subían cuestas, bajaban cuestas, saltaban, hablaban muy muy raro (trx, a 2:30, excéntricos, entre otras perlas de su vocabulario).

Pero a los 4 meses de entrar en el club, mi ojo comenzó a dar guerra. Sólo me había dado tiempo a hacer unas cuantas carreras de 10Kms y la Behobia (mi primera carrera de 20Kms). En principio era una úlcera… que se prolongó de diciembre a marzo. En esos meses me dio tiempo a correr otras cuantas carreras de 10kms y el trail más divertido con unos cuantos VitalRunners pasando un frío tremendo por Guadalajara.

Después la maldita úlcera curó… para a la semana volver a hacerme compañía; tiempo en el que, con bastante esfuerzo por llegar a la meta cuanto antes para curarme el ojo, hice dos o tres carreras de 10kms y dos medias maratones. Pero lo más divertido fue un duatlón que hice con mi compi de equipo y amiga Marta.

En junio y por cabezonería de Juana (que aún cree que correré como ella algún día) intenté batir mi propia marca personal, pero batí sólo las ganas de conseguirlo.

10 Km por Africa de Nelida Fernandez

Los casi 7 meses curándome el ojo, como mucho cada media hora de día y de noche, empezaban a hacerse notar, dormías si podías 20 minutos y ya tenías que poner un flexo o una luz potente para curar el ojo… proceso que se podía alargar otros 10 o 20 minutos dependiendo de lo que doliese.

Pero, y aunque parezca raro, lo más duro no era parar en cualquier glorieta a curar el ojo (esa crema que Guía sabe que me hace correr más), o no dormir, lo más duro era que dejaba de poder mirar a las personas con las que hablaba a los ojos, que dar clase y el polvillo de la tiza me hacían terminar mi trabajo cuanto antes y correr al baño a curarme, que mi familia veía cómo en una comida me levantaba cinco o seis veces de la mesa y que quería seguir corriendo, quería seguir viviendo y algo me estaba intentando frenar en seco.

 

La recaída

Llegó el verano y en julio, de pronto y con úlcera de por medio, una infección alrededor del ojo hizo evidente que unas placas que ayudaron a reconstruir lo roto hace años, parecían haberse infectado; sin embargo, como era verano, hasta septiembre no se podía operar. Pero claro, a mí me había tocado un dorsal en un trail de 21 kms en Burgos… y yo quería correrlo.

Estuve entrenando todo el verano para ese trail, siempre teniendo a mano un frigorífico o una nevera portátil con hielos para guardar mis pomadas… que al estar fresquitas al echarlas en el ojo al menos dejaba de doler 5 minutos. Depuré mi técnica de cuidados oculares sin necesidad de dejar de correr… o al menos caminando rápido sin necesidad de usar la cámara del móvil para verme.

Bici, correr, bici, subir cuestas, un trail de 12 kms en el que aprendí cómo de negras puedes tener las uñas después de atarte mal las zapatillas… y mi trail de 21 kms en Burgos. Ese día cuando entré en la meta llevaba a toda mi familia y a todos los VitalRunners a los que di la paliza creo que a los cinco minutos de terminar.

Evidentemente aquellos que me conocen saben que no gané (ni estuve cerca, pero tampoco fui la última como el año anterior), pero al cruzar la meta, sentí que seguía luchando, y que nadie ni nada me podía detener. Que contaba con mis amigos de siempre, con algunos nuevos, con mi familia y con algo nuevo e imprescindible: la necesidad de correr para sentirme viva.

Los 10 Km por Africa de Nelida Fernandez

En septiembre, el día 5, hice mi última carrera antes de comenzar con las cirugías. Las fuerzas, la anemia y sobre todo, el dolor de cabeza, no era ya soportable cuando corría. Sin embargo, después de quitarme la placa infectada a finales de septiembre me sentí genial, y pude entrenar un par de días con mis “Beja-amigos”. La verdad pensé que todo iba a estar genial ya, porque no me dolía nada (después de entrenar hasta el alma), pero a pocos días de la cirugía, mi ojo comenzó con una nueva úlcera y hace hoy 10 días me tuvieron que operar de nuevo.

Mi amiga Asun, me había apuntado previamente a una carrera y encima íbamos inscritas como equipo. Cuando supo que me operaban dimos por perdida en un principio la posibilidad de correr, aunque soy de las personas absurdas que no pierde la esperanza hasta el último momento.

Ese jueves, 3 días antes de la carrera y 5 después de la cirugía, no pude entrenar y pasé la tarde haciendo fotos a los chicos entrenando… y confirmé mi presencia en la carrera si todo iba bien.

He de reconocer que tenía miedo de que empezase a doler algo, de tener que parar. No iba a hacer marca, no iba a intentar seguir a Mareta, Yolanda, Cris o Juana. Sólo quería llegar a la meta.

 

Los 10 km por África

En el kilómetro 6 o 7 más o menos escuché un silbido inconfundible, eran mis padres. Empecé a mover los brazos, por unos segundos no sé qué camino seguí, porque sólo quería hacer señas y gestos, que estaba genial, que estaba corriendo, que me sentía viva, que estaba disfrutando y feliz.

Dos segundos después, pagué tanto saludo y disminuí el ritmo, que me había flipado mucho… De ahí a la meta, pasaron mil cosas por mi cabeza, nuevos proyectos, nuevas ideas, nuevas carreras a las que apuntarse, mil entrenamientos con mi equipo, el Bejarawi VitalRunners y su sección “jóvenes promesas”… y el deseo de que mis padres se hubiesen puesto a la derecha en la meta para verlos y agarrarlos de la mano.

Pero claro, mis padres se habían puesto a la izquierda, sin embargo, creo que de lo bien que se sentían de verme correr, ocupaban más de lo habitual y los vi. El de la megafonía dijo mi nombre, y entre eso, ver a los Vitalrunners ya en meta, y llevar a mi madre y a mi padre cada uno en una mano… la convirtió en la mejor carrera de todas.

Los 10 Km por Africa de Nelida Fernandez (4)

Sentí que uno puede buscar la felicidad en muchas cosas, pero que correr y compartirlo con los tuyos, es increíble.

Y que, personalmente es la única manera que encuentro de poder dar las GRACIAS a todos, por todos estos meses que ya forman parte del pasado y en los que jamás me he sentido sola.

Nélida Fernández


 

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Comments (5)

  • María Reply

    Eres un ejemplo para todos nosotros, Neli. Me alegro muchísimo de haberme encontrado contigo en mi vida y estoy segura de que disfrutaremos de muchas carreras juntas. Tú por delante, por supuesto. Ánimo. Tienes el espíritu de una campeona.

    17 Noviembre, 2015 at 3:58 pm
    • Nélida Reply

      La verdad es que quién me iba a decir María que sudando…iba a conocer a tanta gente increíble que iban a conseguir que saliese de trabajar literalmente corriendo para seguir intentando correr. Nos debemos una carrerita entera juntas. Y el espíritu lo tendré, ahora cultivo el cuerpo para mejorar….

      19 Noviembre, 2015 at 7:32 am
  • Guía Reply

    Nel !!!!! pero si no había visto tu crónica, !!!! qué bonita, qué amena y como cuentas las cosas!!! tienes un poder mental y una fuerza que yo no tengo y que persigo con esfuerzo día a día, quiero que lo sepas!!!!

    19 Noviembre, 2015 at 3:13 pm
    • Nel Reply

      Guía yo tengo el poder mental.(parezco de la Guerra de las Galaxias)..y tú las piernas, pero lo de la capacidad de esfuerzo, esa la compartimos….que una cosa es la pereza, pero siempre dices lo que te costó venir cuando estamos entrenando.

      22 Noviembre, 2015 at 11:05 am
  • JUANA Reply

    Con gente como tú da gusto pertenecer a este club.

    23 Noviembre, 2015 at 10:41 am

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