¿Puede el ejercicio ayudar a prevenir enfermedades?

¿Puede el ejercicio ayudar a prevenir enfermedades?

La práctica deportiva como parte de una rutina diaria contribuye al aumento del flujo sanguíneo, elevando los niveles de oxígeno, lo cual se traduce en gran cantidad de beneficios para la salud.

La actividad física regular provoca cambios significativos en los glóbulos blancos y anticuerpos del organismo, los cuales constituyen el escudo de defensas del sistema inmunológico para combatir las enfermedades.

El ejercicio frecuente permite que los anticuerpos y los glóbulos blancos circulen de manera mucho más rápida por el torrente sanguíneo, lo cual favorece la prevención de enfermedades de forma eficiente. Y de originarse alguna afección de salud, se detectaría mucho más rápido que en una persona que no practique actividad física y lleve un estilo de vida sedentario.

¿Qué tipo de enfermedades se pueden mejorar con la práctica deportiva regular?

Mantener un estilo de vida activo y saludable, puede originar mejoras en las siguientes enfermedades:

  • Cáncer, el ejercicio físico como hábito regular saludable, permite correr menos riesgos de sufrir hasta 13 tipos de cáncer, entre los que destacan: el de mama, pulmón, estómago, colon y vejiga. Sin embargo, siempre puede ser una opción eficaz contratar un seguro contra cáncer, el cual puede ayudar a recibir una compensación en forma de dinero para que puedas destinarlo a la mejora de tu salud o enfocar este ingreso en otros gastos requeridos, ya que es una de las enfermedades graves que origina mayor consumo en tratamientos y fármacos especiales que deben utilizarse para tratar dicha condición.
  • Obesidad y sobrepeso, las rutinas de entrenamiento dirigidas conjuntamente con un estilo de vida saludable, favorecen el control y la reducción de la enfermedad.
  • Hipertensión arterial, la práctica deportiva regular, conjuntamente con una dieta saludable, permite controlar la presión arterial.
  • Estrés, la actividad física reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, por lo que la práctica de ejercicio contribuye a reducirlo y prevenirlo.
  • Depresión, en el caso de las depresiones menos pronunciadas, la actividad física regular permite mejorar el estado de ánimo, a través de la liberación de sustancias químicas en el cerebro que generan sensación de bienestar.
  • Ansiedad, los neurotransmisores liberados, durante y después de la actividad física, contribuyen a reducir los niveles de ansiedad moderados, originando sensación de calma.
  • Colesterol alto, las rutinas de entrenamiento llevadas a cabo conjuntamente con el ejercicio cardiovascular contribuyen a reducir los niveles de grasa en la sangre, disminuyendo de esta manera los niveles de colesterol malo y aumentando los niveles de colesterol bueno.
  • Enfermedades respiratorias, como resfriados y gripes: el ejercicio fortalece el sistema inmunológico, lo cual se traduce en menos resfriados y gripes.
  • Enfermedades cardiovasculares: las rutinas de entrenamiento aeróbico contribuyen a prevenir enfermedades de tipo cardiovascular, como: arritmias cardíacas, infarto de miocardio y demás problemas del corazón.
  • Osteoporosis, el ejercicio físico contribuye a fortalecer los niveles de densidad ósea, por lo que previene en gran medida el desarrollo de esta enfermedad.
  • Artritis, el entrenamiento junto con las rutinas de movimiento permiten fortalecer las articulaciones y ligamentos, contribuyendo en gran medida a prevenir dicha enfermedad.
  • Fibromialgia, la actividad física regular es coadyuvante para la gestión del dolor, así como para reducir los efectos de la enfermedad.
  • Diabetes tipo II, la actividad física reduce en un alto porcentaje el riesgo de padecer esta enfermedad, ya que a través del entrenamiento, el organismo tiene una mejor respuesta para el uso de la insulina.
  • Enfermedades oculares, practicar una actividad física al aire libre como correr, reduce notablemente los riesgos de padecer degeneración macular y problemas visuales.
  • Alzheimer, entre los beneficios psicológicos de la práctica deportiva se encuentran la mejora de los procesos de memoria y el Alzheimer.

¿Cuáles son los beneficios de hacer ejercicio?

Entre los beneficios de practicar actividad física regular cabe destacar:

  • Favorece el control de peso, ya que la actividad física regular contribuye a quemar grasa corporal, reducir medidas y mantenerse en un peso óptimo para la salud.
  • Permite el aumento de energía, ya que la actividad física dirigida permite el suministro de oxígeno en la sangre y los tejidos corporales, fortaleciendo de esta manera el sistema cardiovascular, lo cual se traduce en un incremento de energía.
  • Combate las enfermedades y afecciones, ya que fortalece el sistema inmunológico, cardiovascular y óseo, así como también disminuye el incremento bacteriano.
  • Contribuye a mejorar el estado de ánimo, ya que regula la producción de las hormonas del estrés, lo cual se traduce en un incremento de la sensación de bienestar.
  • Ayuda a conciliar mucho mejor el sueño, mejorando la calidad del sueño, al disminuir el tiempo de latencia y reducir los despertares nocturnos.

¿Puedes tener contratiempos al practicar actividad física regular?

Más allá de que el ejercicio físico es una de las alternativas principales al tener un estilo de vida saludable, en ocasiones se pueden experimentar imprevistos y puede ser necesaria la contratación de seguros de salud para cubrir contratiempos como fracturas, cirugías, así como el control y la prevención de enfermedades graves.

En la actualidad, existen aseguradoras que ofrecen la posibilidad de contratar el seguro que mejor se adapte a las necesidades particulares de cada usuario, según el estilo de vida, así como en función del tipo de cobertura que requiera.

¿En qué casos se considera contraindicada la actividad física regular?

Las personas con problemas cardiovasculares deben someterse a estudios para verificar el nivel de resistencia al esfuerzo físico prolongado, así como también las personas con patologías respiratorias, que deben llevar a cabo un seguimiento, ya que puede existir una disminución del aporte de oxígeno durante la práctica, originándose una descompensación.

En líneas generales, las respuestas al esfuerzo físico tienen un porcentaje de riesgo bajo, pero en ocasiones, pueden derivar en complicaciones que necesiten intervención médica profesional, por lo que pensar en contratar una aseguradora en materia de salud, puede constituir una de las alternativas mejor pensadas para gozar de la tranquilidad y el respaldo que ofrece estar preparado contra cualquier imprevisto. Lo más recomendable al respecto consiste en practicar actividad física moderada, por eso, la OMS recomienda realizar 150 minutos a la semana, con la finalidad de prevenir enfermedades y experimentar bienestar. Y de igual manera, se debe llevar un control con algún especialista de la salud, en caso de presentar alguna enfermedad de base, o patologías derivadas de la práctica del esfuerzo físico regular.

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